Sábado 15 de Mayo de 2021

TUCUMÁN

31 de octubre de 2020

Luna de Cuarzo: La bodega tucumana que produce vinos orgánicos y biodinámicos a más de 1.800 metros de altura

En el corazón del Valle Calchaquí, a más de 1.800 mts de altura, nace el vino "Desata", un cosecha tardía ganador de la medalla de oro en Mendoza

 

En Tucumán se producen vinos de alta calidad, justamente vinos de altura. Nuestra provincia tiene sus plantaciones arraigadas en tierras de profunda cultura nativa. 

Los caminos del vino se adentran en el paisaje que rodean los Valles Calchaquíes, custodios de la herencia precolombina y de los sabores heredados de los pueblos nativos bajo los erguidos brazos de los cardones como vigías de la inmensidad.

Es parte de este universo "Bodega y Viñedos Luna de Cuarzo", un lugar mágico situado en el corazón del Valle Calchaquí, a 1800 mts de altura. 

 

 

Somos Pachamama. Parcelas de viñas de las cepas emblemáticas Malbec y Torrontés se inclinan hacia el río Santa María, que en sus orígenes era el río Yocavil, enclave de culturas milenarias como los Quilmes, los Pichao y los Amaichas. "

"El viñedo se nutre de agua pura del cerro, la biodinámia se manifiesta con las hierbas aromáticas que crecen por doquier, por el cuidado personalizado a cada planta, y por el cuarzo diseminado por todo el territorio calchaquí" nos cuenta Silvia Gramajo, una de las propietarias de Luna de Cuarzo. Cada ciclo de la luna es respetado para el proceso de las vides que son cosechadas en luna plena de marzo y en mayo para la cosecha tardía.

"Nuestras cosechas siempre son en luna llena, pueden ser en luna llena de febrero, de marzo, o de abril; es última cosecha del año, por eso lo llamamos cosecha tardía, siempre tiendo en cuenta y respetando el cuidado biodinámico. Ese compromiso con la sustentabilidad es muy importante y en función de eso tenemos que ser consistentes. En Europa se está aplicando, sobre todo en Alemania y Francia. Sin embargo, nosotros lo hacemos desde hace siglos”. 

“Tenemos en cuenta los astros, no sólo la luna. Le guardamos profundo respeto, somos parte de un universo y estamos conectados con todo esto. Somos parte, entre el equilibrio natural y la vegetación, allí es donde vivimos y producimos el vino", considero la especialista.

Sobre la recolección de los frutos evaluó: "cada ciclo de la luna es respetado para el proceso de las vides, son cosechadas en luna plena de marzo y en mayo para la cosecha tardía. Nuestro torrontés cosecha tardía fue premiado con la medalla de oro en Mendoza. Queremos que los tucumanos consuman vinos tucumanos. Somos privilegiados por los lugares que tenemos para producir vinos, por el clima, por la tierra, nuestros valles son especiales".

 


Un vino que desata emociones!

 

 

#22añosConVos 📻

#QuedateEnCasa y mantenete informado, escuchá La 97.1 todo el día, hacé click acá

📻

Descarga la App de #RTuc haciendo click acá

📲​

 

 

 

 

 

 

 

 

COMPARTIR:

Comentarios