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25 de enero de 2022

Australian Open: la durísima frase de Denis Shapovalov contra el juez de silla en el partido contra Rafael Nadal

“Ustedes son todos unos corruptos”, le dijo el canadiense al umpire Carlos Bernardes; el español se enfrentará a Berrettini en semifinales

Rafael Nadal ya piensa en las semifinales del Australian Open: en esa etapa le tocará enfrentar al italiano Matteo Berrettini, vencedor del francés Gael Monfils en cinco sets. Sin embargo, el manacorí vivió un episodio muy particular en el encuentro de cuartos que disputó ante el canadiense Denis Shapovalov. Sucedió que Rafa, desde el otro lado de la red, miró de reojo la charla, incrédulo lo que sucedía. El ex número 5 del mundo no daba crédito a lo que escuchaba. Había terminado el primer set, estaba por empezar el segundo parcial del partido ante Shapovalov, cuando el canadiense se refirió en duros términos al brasileño Carlos Bernardes, umpire del encuentro.

Tras perder el parcial inicial por 6-3, Shapovalov le recriminó al juez de silla el hecho de no sancionar a Nadal porque se tomaba unos segundos más de descanso en el reinicio del encuentro. “Se toma demasiado tiempo, yo ya estaba listo para servir”, se quejó el canadiense. El umpire consideró que la situación no era así y se negó a castigar a Rafa con un warning (advertencia) por uso excesivo de tiempo. Y de inmediato, Shapovalov, de espaldas al árbitro, espetó: “Ustedes son todos unos corruptos”. Bernardes, en ese caso, podría tranquilamente haber sancionado al número 14 del mundo con otro warning, en este caso por code violation (violación del código de conducta), y hasta con una posible descalificación. Pero el brasileño dejó pasar de largo el fuerte comentario de Shapovalov, al que entendió como un exceso a causa de la emoción del momento.

Un par de minutos después, tras jugarse el primer game, fueron Shapovalov y Nadal los que intercambiaron un diálogo en la red. No le faltaba algo de razón a la queja del canadiense, ya que en algún momento Rafa promediaba 31 segundos de descanso entre punto y punto, bastante más de lo permitido. Finalmente, Bernardes le aplicó al español un warning por abuso de tiempo, en el tercer game del cuarto set, a lo que siguió una doble falta y la pérdida del saque de parte de Nadal, que pidió asistencia médica después de ceder el tercer set y quedar break abajo en el cuarto. El español pareció alegar un malestar o dolencia en el estómago.

El encuentro se convirtió en un combate de largo aliento que se extendió por más de cuatro horas. Contra todos los pronósticos después de estar dos sets abajo, Shapovalov se mantuvo en partido, aprovechó que Nadal bajó la intensidad, y el encuentro llegó a un quinto duelo. Allí, la experiencia de Rafa fue más. El ex número se aferró a su saque y esperó los errores de un adversario ansioso, que no tardaron en llegar; así, el español se quedo con una victoria de sabor épico por 6-3, 6-4, 4-6, 3-6 y 6-3 en 4 horas y 8 minutos. El zurdo de Manacor está una vez más -la séptima- entre los cuatro mejores del Australian Open, ahora a dos pasos de ser campeón por segunda vez, 13 años después de su primer y único título en el Melbourne Park, en 2009. Y a dos pasos de conquistar el 21er Grand Slam, ese que lo pondría por delante de Roger Federer y Novak Djokovic, los ausentes -por distintas razones- en este certamen. Shapovalov falló el último punto con una volea que se perdió por el fondo, y destrozó su raqueta contra el piso. Después del partidazo, ambos saludaron a Bernardes sin problemas.

El umpire Carlos Bernardes, duramente cuestionado por Shapovalov en medio del encuentro
“No sé cómo lo hice. Tuve mucha suerte en el comienzo del quinto set. Es difícil jugar contra un rival como Denis, que estaba jugando bien, sacando muy agresivo. Tuve mi oportunidad en el tercero que se me fue, y empecé a sentirme muy agotado. No me sentía nada bien del estómago. Es increíble haber terminado el partido y estar en las semifinales. La verdad es que hace dos meses no sabía si iba a poder volver al circuito, y aquí estoy, esto es un regalo. Ya no tengo 21 años [tiene 35], y después de un partido como este es muy bueno tener dos días de descanso”, dijo Nadal, a sabiendas de que deberá jugar el viernes en busca de la final, ante el ganador del choque entre Gaël Monfils y Matteo Berrettini.

¿Que dijo Shapovalov sobre lo sucedido? “Me expresé mal cuando dije que [Bernardes] es corrupto o lo que sea que dije. Fue algo emocional. Pero creo que es injusto que Rafa se salga con la suya. Estuve listo para jugar durante un minuto y medio, y el umpire me dijo que no le iba a dar un warning porque era yo el que no estaba listo para jugar. ¿Es una broma? Y después del cuarto set, el tipo fue a cambiarse, algo que a mí no me permitieron el año pasado. Y tuvo dos veces descanso por el fisioterapeuta. Es como... ¿cuál es el límite? Respeto todo lo que Rafa hizo, es un jugador increíble. Pero hay algunos temas, reglas que cumplir. A veces sentís que no sólo jugás contra tu rival, sino también contra los umpires o algo más. Es difícil. Hubo un descanso muy largo [de 7 minutos] después del cuarto set, y ahí se fue mi momento. No es algo personal con Rafa, pero como deportista digo que es difícil ir contra esto; él tiene un trato diferencial, al cien por ciento”.

Sobre este punto, Nadal hizo su descargo: “Sabía que me tomé un poco más de tiempo al final del primer set. Normalmente te dan un poco más de tiempo y me tomé 30 segundos más. Creo que lo necesitaba y el árbitro actuó correctamente. Yo cumplo las reglas. Creo que él se ha equivocado al protestar. Entenderá que necesito cambiarme. Hay una nueva regla, que es el ‘toilet break’. Y yo sigo las normas. No creo tener un trato preferencial porque en la pista no lo merezco y no lo tengo. No hay ventajas para los grandes jugadores en la pista. No es verdad porque ahora existe el reloj. Supongo que le cuesta aceptar la derrota y tiene una frustración. Es joven y todos hacemos errores. Entenderá con el tiempo que se ha equivocado con esto. No voy a entrar en ninguna polémica con él. Las reglas en pista son iguales para todos. Hay un supervisor y un juez de silla que aplican las normas. A mí me cantan los minutos cada vez que voy al baño. Se ha equivocado y no se lo tengo en cuenta porque sé que es un buen chico”.

En todo caso, no es la primera vez que el canadiense protagoniza una situación polémica en un court. Hace cinco años, en Ottawa, Canadá y Gran Bretaña definían una serie de la primera ronda del Grupo Mundial de la Copa Davis. Se jugaba el quinto punto a todo o nada entre Shapovalov, que por entonces tenía 17 años, y Kyle Edmund. El británico tomó dos sets de ventaja y estaban 1-1 en el tercer set cuando Shapovalov falló una definición en la red y perdió el saque. Frustrado, quiso tirar un pelotazo a cualquier parte del estadio... pero lo hizo con tanta mala fortuna que su impacto no hizo más que acertar en el ojo izquierdo del umpire Arnaud Gabas, que no pudo seguir dirigiendo; de hecho, debió ser operado horas después por la lesión ocular.

Ante esta situación, el árbitro general no le quedó más remedio que decretar la descalificación de Shapovalov, por agresión a un oficial del encuentro, más allá de que no hubo ninguna intención de lastimar por parte del tenista canadiense. Y su país perdió la serie por aquel incidente.

Y, por otro lado, resultó extraña la acusación de Shapovalov de que Bernardes favorecía a Nadal, cuando hubo un par de cruces de alto voltaje entre el umpire brasileño, considerado uno de los jueces de silla más prestigiosos del circuito, y el zurdo de Manacor. El primero fue en el Masters de 2010, cuando Bernardes se trenzó en una dura discusión con Nadal por un punto en contra del español en un partido contra Tomas Berdych. En 2017, durante el Río Open, en Río de Janeiro, el umpire le impuso a Rafa una advertencia por exceso de tiempo utilizado. “No hay nadie que me pite tantos warnings como tú. Te digo una cosa, y te lo digo en serio: ¡Voy a pedir que no me arbitres nunca más porque no puedo más contigo! En serio. ¡No puedo más!”, dijo el español. Y, efectivamente, Bernardes estuvo un largo rato sin dirigir encuentros con el ex número 1 del mundo como protagonista.

Pero el año pasado, después de la final del torneo Conde de Godó, en Barcelona, y a sabiendas de que Bernardes había sufrido un ataque cardíaco durante el Australian Open en febrero pasado, Nadal expresó en la ceremonia de entrega de premios: “Carlos es una persona querida dentro del circuito, Vivió una situación difícil en Melbourne, y haberle visto de nuevo entre nosotros me alegra mucho de verdad, estoy contento de que esté bien, que podamos disfrutar juntos días como el de hoy”. Allí parecieron zanjadas todas las diferencias entre ambos.

 

 

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