Domingo 26 de Junio de 2022

  • 9.1º

ECONOMÍA

14 de febrero de 2022

Sequía, altas temperaturas y feroces incendios

Por una sequía intensa, altas temperaturas y feroces incendios se habría perdido el 40% de la cosecha de yerba mate

En la facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Plata no se estudia la yerba mate. Pero Martín Conti no quiso darse por vencido y apenas recibido regresó a Corrientes. Conti, ahora con 38 años, es bisnieto de uno de los inmigrantes alemanes que fundaron, en el límite con Misiones, la cooperativa Liebig hace 90 años. Por lo visto, no pudo escapar a un destino que parecía marcado.

Hace unos meses que está de duelo ante la tierra resquebrajada por la sequía y los yerbatales que se le están muriendo. Se desahoga al contar que aún conserva la esperanza en las viejas plantaciones. Las llama “adaptadas” ya que conviven mejor con la adversidad. Y como todos en esa zona también dice que no se puede permitir la impotencia. Así está.

El cambio climático castiga con intensidad esa región. En 2021 sufrieron una fuerte sequía en primavera en una zona en la que suele llover entre 1.700 y 1.900 milímetros anuales y han caído menos de 1.000. Esta vez las pérdidas son cuantiosas ya que se combina con temperaturas entre 38 y 42 grados durante varias semanas. Y feroces incendios.

“El calor calcina las plantas, nunca vi algo así”, confiesa. En diciembre hubo apenas 10 milímetros y otros 22 en enero. “Una broma de mal gusto, ya que con 42 grados de temperatura no sirvió de nada”, dice desde su rol como CEO del departamento de Agricultura de Liebig.

De acuerdo con el ministro de Producción de Corrientes, Claudio Anselmo, se quemaron 1.200 hectáreas de yerbatales nuevos. Anselmo añade a la cuenta la catástrofe en cítricos y arroz en una provincia con casi el 10% de su superficie bajo fuego.

En cuanto a la yerba, se trata de un árbol nativo que alcanza una altura de 12 a 16 metros. Es perenne y existen yerbales de 100 años en algunas reducciones jesuíticas. Para facilitar la cosecha, las plantas son podadas a los 2 metros en promedio. El árbol surge de los plantines que preparan los viveros tras una germinación de seis meses. La vida útil llega a 10 años. Claro que recién a los 5 años se puede cortar por primera vez. La cosecha arranca en diciembre y finaliza en setiembre del año siguiente. Se concentra en otoño e invierno.

La estación experimental del INTA Cerro Azul con paciencia infinita fue seleccionando aquellas plantas con características sobresalientes y clonando a las mejores. Esa genética se expresa primero en los viveros hasta que el plantín de un año esté listo para llevarlo al terreno.

Conti pasea por la plantación nueva que significó esfuerzo entre la preparación del suelo con terrazas y la de las plantas. La densidad es de 3.000 árboles de yerba por hectárea. “La mitad no se recupera”, asegura. Cada hectárea plantada cuesta US$ 1.500.

En esa amplia zona bendecida por la tierra colorada, con mucho hierro, que abarca Misiones y el Noroeste de Corrientes, Argentina cultiva la yerba mate y es el principal productor mundial seguido por Brasil y Paraguay. Se calcula que por la sequía, el calor y los incendios los tres países perdieron el 40%. Eso sí, aseguran que no faltará yerba este año, la escasez se notará en 2023. Es que una vez cosechada la hoja verde va al secadero y luego a galpones para estacionarse entre 8 meses y un año y recién ser envasada y salir a la venta.

El 20% se exporta, sobre todo a Siria. También, a Chile, España y EE.UU.

El sector está en manos de empresas de capital nacional, Las Marías, de la familia Navajas Artaza con una alta integración productiva, es el principal jugador. Le sigue la Cooperativa Liebig, dueños de Playadito. La Cachuera es otra de las compañías instalada en Misiones desde hace más de 90 años en yerba y arroz. Son los que elaboran Amanda. Y talla fuerte Molinos, de la familia Pérez Companc, con varias marcas famosas.

Fuente: Clarin 

 

 

 

 

#Escuchá La 97.1 todo el día, hacé clickacá📻

#Descarga la App de #RTuc haciendo clickacá📲​

COMPARTIR:

Comentarios