Miércoles 21 de Abril de 2021

26 de julio de 2019

Minuto cero, todos en sus marcas

Por Verónica Gómez

Desde las 21 habrá un disparo imaginario al aire y otro torneo empezará a ilusionar, decepcionar, afirmar hipótesis o contradecirlas para todos los amantes del fútbol. La Superliga en este nuevo formato de la primera división argentina correrá el telón que todos esperábamos empujar, que ruede la pelota por el amor de Dios.

Desde hace 5 años asistimos a cambios constantes y sonantes en las reglas de juego y presentaciones de las competiciones que involucran a la liga mayor del país. Desde aquellos 30 equipos en 2015, los dos torneos de transición, los campeonatos por zonas, los torneos sin clásicos, con clásicos ida y vuelta, sin descensos, con descensos, con 3 campeones por temporadas, con clasificaciones dudosas a copas internacionales, con títulos no oficiales, con localías vírgenes ante determinados rivales de algunos equipos, sin visitantes, con visitantes a dedo, con hinchas neutrales, a puertas cerradas, con canchas neutrales, con federalismo, con centralismo porteño. En 5 años ha pasado de todo en el fútbol argentino aunque tampoco los años anteriores perimortem de Julio Grondona gozaron de regularidad, transparencia y previsibilidad. Las presidencias de Armando Pérez, Claudio Tapia y los controles de este nuevo ente económico llamado Superliga, han roto los parámetros del ridículo y desorganización.

Nadie supo bien cómo se jugaría esta nueva temporada, cuáles y cómo clasificarían a la Libertadores y Sudamericana 2021 y cuántos y cómo descenderían los equipos que debieran descender hasta hace 48 horas. La semana pasada por promedios debían irse los últimos 4 equipos de la tabla que opera sobre las últimas 3 temporadas en cuanto a partidos jugados y puntos obtenidos, ahora serán 3.

Quiero hacer un parate acá, si bien urge eliminar el sistema de promedios para determinar las permanencias es llamativo e insultante la vehemencia con la que los 12 equipos más ahogados por ese coficiente han influido sobre el último cambio y volviendo a la injusticia que significa e implica para los equipos recién ascendidos este sistema de valuación para no descender, hemos visto equipos que nunca en las temporadas tomadas para las estadísticas estuvieron en los últimos 4 lugares que ameritarían sus respectivos descensos sumado a que fue tanta la desorganización que ningún campeonato tuvo igual cantidad de partidos año tras año lo que redujo o alteró la base de cálculo para los que debían pelear por décimas o centésimas.

Volvamos a lo que empieza hoy, desde las 21 el campeón Racing jugará contra Unión de Santa Fe. La Academia logró el primero de los títulos en disputa en 2019 el 30/3 de este año. Hace casi 5 meses fue campeón. Unión de Santa Fe jugó su último partido el 5 de mayo, casi 3 meses sin jugar. El daño producido a las arcas financieras de los clubes fue tremendo para muchos equipos que perdieron la posibilidad de abrir sus puertas para partidos oficiales, sin contar el empleo indirecto que genera la industria futbolística en una economía devastada y en franco descenso como la Argentina.

En todo este panorama asoma Atlético Tucumán, armado casi desde el vamos y con una pretemporada física y futbolística más ordenada y previsible que en los últimos años sólo por la premura con la que se pudo contar con los refuerzos incluidos los últimos dos nombres que pudieron realizar sus preparaciones en sus ahora exequipo.

Va a ser un torneo que sin escapar de la lógica desorganizada que ha expresado la máxima entidad del fútbol argentino, puede ser una gran competencia para el equipo tucumano. Ha acumulado nombres interesantes para formar a este nuevo plantel, se fueron figuras rutilantes en el último tiempo y con la muñeca del cuerpo técnico supo pasar esa etapa hasta terminar peleando la anterior edición. 

Si todos estos nombres encuentran su ensamblado dentro de la idea y objetivo de Zielinski probablemente veamos a un Deca llegar muy lejos en las aspiraciones, después es fútbol y todo puede pasar pero un mediocampo con Acosta, Erbes, Rojas y Fernández es cuanto menos prometedor. Va de mío, creo que a Atlético le faltó solo la incorporación de un 9 de área para completar un gran plantel, de todas maneras al tener sólo una competencia en 6 meses más su esporádica participación en Copa Argentina, puede darse el gusto de mechar pibes formados en sus inferiores en posiciones claves que estén bien rodeados de experimentados que quiten la presión de los debuts y el exitismo.

Se prenden las chimeneas de 24 industrias en una etapa donde el trabajo falta y la realidad agobia para tratar de transitar los últimos días de tristeza con un poco del ser nacional.

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