Martes 27 de Julio de 2021

SOCIEDAD

21 de octubre de 2019

Día Mundial del Ahorro de Energía: 8 claves para ahorrar

El 21 de Octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, con el objetivo de que la sociedad reflexione sobre el consumo energético que se tiene en la vida cotidiana

Es importante hacer un uso racional de la energía eléctrica y concienciar a la población tanto de los beneficios que nos da así como de sus límites, que pueden sorprendernos en la medida en que hagamos mal uso de sus propiedades.

Pero, ¿cómo ahorrar energía en casa y notarlo en la factura de la luz? Muy fácil, la clave es la constancia. Si no no serían hábitos. Es decir, que tienes que empezar a hacerlos siempre.

8 sencillos hábitos que te ayudarán a ahorrar

1. Aprovecha la luz natural

Una de las formas de ahorrar energía en casa es aprovechar las bondades de la naturaleza. La luz solar es una de ellas, especialmente en España que es territorio muy soleado.

2. Apaga luces

En el caso de que tengas que encender las luces, acuérdate de apagarlas cuando ya no estés en esta estancia de la vivienda. Y sobre todo, acuérdate de apagarlas todas antes de salir de casa.

Aunque tengas luces LED y consuman muy poco, si siempre las dejas encendidas durante horas acabarás pagando de más en tu factura de la luz sin necesidad.

3. Consume en horas valle

Aprovecha al máximo tu tarifa de Discriminación horaria. Si todavía no tienes una, es muy probable que te interese contratar una. Puedes descubrirlo con la Calculadora de Ahorro.

 4. Desconecta los aparatos que no uses

Te recordamos que el ‘stand by’ es uno de esos vampiros invisibles que consumen aunque no nos demos cuenta. Ocurre cuando dejamos conectados aparatos apagados pero todavía enchufados.

En estos casos el aparato, aunque apagado, sigue consumiendo. Algunos ejemplos pueden ser: cargadores, ordenadores, calefactores, aparatos digitales, cepillo eléctrico, etc.

Una forma de hacer que desconectar estos aparatos sea más sencillo y se convierta en hábito para ahorrar en casa es apostar por las regletas. Así podrás desconectar varios aparatos de usa sola vez. Otra opción son los enchufes inteligentes que conectan y desconectan completamente los aparatos sin desenchufarlos e incluso son programables (aunque también son más caros que las tradicionales regletas).

5. Haz un buen uso de tus electrodomésticos

No todo está en comprar un horno autolimpiable o una nevera nofrost, eso sí que tengan una buena calificación energética. Hay que hacer un mantenimiento continuo a los electrodomésticos para que funcionen correctamente.

Por ejemplo, limpia al menos una vez al año el serpentín de la nevera, mantén limpios los filtros del aire acondicionado cada cierto tiempo, o retira el exceso de polvo de las aspas de los ventiladores para un correcto funcionamiento. Además conseguirás alargar la vida útil de estos aparatos.

6. Plancha la ropa de una sola vez

La plancha es uno de esos electrodomésticos que consumen más de lo que crees. Necesita una gran cantidad de energía para alcanzar temperaturas tan altas. Por eso es un gran hábito de ahorro centrarnos en planchar toda la ropa que tengamos de una sola vez.

Para hacerlo de la forma más eficiente, empieza por planchar los tejidos que necesiten menos temperatura y continua con aquellos que necesiten más temperatura. Apaga la plancha y acaba de planchar esas pocas prendas que te queden, el calor que todavía tiene la plancha te puede servir para acabar con esta tarea doméstica.

7. Evita mantener abiertos congelador y heladera

A todos nos ha pasado, abrimos la nevera y buscamos durante un rato sin saber muy bien el qué. Abrir nevera o congelador durante un buen rato es una mala práctica si hablamos de ahorro energético.

El frío que genera tu nevera se pierde rápidamente cuando haces esto. Por eso un pequeño consejo para reducir tu consumo de energía en casa es adoptar este hábito: piensa primero y después abre tu nevera. Fácil, ¿verdad?

8. Mantén la temperatura adecuada en tu hogar

Este es un hábito algo más complicado. Establecer una temperatura que todos los inquilinos de la casa consideren adecuada o agradable no es nada fácil. Te dejamos una pista aquí, las temperaturas de confort son:

Invierno: 20-23 grados
Verano: 22-25 grados

Lo que es fácil es mantener la temperatura que se haya acordado. Puedes utilizar termostatos digitales para mantener la temperatura cuando pongas calefacción o aire acondicionado.

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